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Catherine

por

11.09.2011PS3Xbox360

Orden o caos, un joven rubia o la compañera de siempre, un vida tranquila o diversión y desenfreno, estos son los dilemas que nos plantea Atlus en su salto a la nueva generación con un curioso título, Catherine, que combina una jugabilidad basada en puzles con las novelas visuales para contarnos la historia de Vincent, un joven asalariado con una vida gris junto a Katherine, su novia de toda la vida y que ve como su estilo de vida se tambalea cuando Katherine le insinúa que quiere dar un paso adelante en su relación y contraer matrimonio.

Al anochecer, como de costumbre, Vincent se va al bar a tomarse una copa junto con sus amigos para descargar tensiones. La noche será larga para él, pues tras la marcha de sus amigos conocerá a una hermosa joven veinteañera de pelo rubio y un vestido blanco que curiosamente se llama Catherine.

Tras un extraño sueño donde Vincent, con sus calzoncillos de corazones y unos curiosos cuernos de oveja, debe subir por una torre hecha de bloques hasta la cima; él se despierta al lado de la hermosa muchacha sin memorias de su noche anterior. Aquí empezará para él una historia de engaños, peligro y desesperación.

A nivel jugable, Catherine tiene dos grandes bloques diferenciados. Al empezar cada día se nos mostrarán una serie de cinemáticas donde se nos mostrará la evolución de la trama. Al anochecer, cuando Vincent va a tomar unas copas con los amigos, tomaremos el control. En el bar podremos beber y cuanto más beba Vincent, más rápido será en sus pesadillas; podremos relacionarnos con los otros clientes, descubrir su pasado y, eventualmente, ayudarlos a superar sus problemas y podremos leer los distintos mensajes que nos llegarán al móvil y contestar los que sean de las chicas.

Luego, al final de cada día veremos cómo Vincent va a dormir y empiezan sus pesadillas en las que debe subir una torre. La mecánica de los puzles es relativamente sencilla, solo se puede subir un bloque en cada paso y para abrirnos camino deberemos ir agarrando bloques y desplazarlos, ya sea tirando o empujando, para poder seguir ascendiendo. Cabe tener en cuenta que para que un bloque se mantenga debe estar en contacto con otro bloque en el nivel inferior, en caso contrario, este caerá hasta que encuentre un soporte.

Los puzles van aumentando de dificultad a medida que pasan los días, con nuevos bloques con propiedades especiales tipo bloques deslizantes, bloques explosivos o bloques trampa y haciendo más compleja la combinación de movimientos para abrirse paso. Cabe decir, también, que cada cierto tiempo se desploma el piso más bajo de la torre y, como dificultad añadida, cada pesadilla está dividida en varios niveles y, en el último nivel nos espera un monstruo que dificultará la ascensión.

Al llegar a la cima de cada nivel, encontraremos un lugar para relajarnos un poco, guardar la partida si lo creemos conveniente y charlar con una serie de ovejas, descubrir nuevos trucos para solucionar los puzles y, finalmente, entrar en un confesionario donde una misteriosa voz nos hará una pregunta. Tras eso, el confesionario ascenderá y nos llevará al próximo nivel.

Finalmente, comentar que cada respuesta en el confesionario, cada mensaje de móvil o cada elección que tomemos a la hora de ayudar a los otros clientes, esto repercutirá en un medidor que, partiendo del centro al inicio de la trama, se irá desplazando a un lado.

Además del modo historia llamado Golden Theatre , Catherine nos ofrece otras opciones de juego, todas basadas en este peculiar estilo de puzles. En primer lugar, dentro del modo historia, en el bar podremos utilizar con una recreativa y jugar a Rapunzel, basado en el cuento de la famosa princesa, un joven príncipe deberá solventar los diversos puzles para llegar a alcanzar la trenza de la muchacha. En este modo, el jugador no tendrá límite de tiempo, pues no se desprende el nivel más bajo, sino que verá limitado el numeró máximo de movimientos que puede realizar.

El modo Colosseum permitirá a los jugadores volver a jugar las distintas pantallas del modo historia de forma competitiva contra otros jugadores y el modo de juego Babel nos plantará una serie de puzles aleatorios que podremos intentar superar solos o en cooperativo junto a un compañero. Ambos modos de juego se desbloquean tras cumplir ciertos requisitos en el modo historia.

Técnicamente, Catherine es un juego notable con una especial atención a nivel artístico para, a través de sus animaciones, transmitir sensación de tensión, estrés y desesperación. Las animaciones de los personajes cuando tomamos el control están bien realizadas con este estilo propio de los juegos con un estilo manga, aunque se podrían pulir algunos detalles tipo algunos bordes con dientes de sierra o las animaciones cuando en un puzle dos personajes intentan ir a la misma casilla, hay como una pequeña pelea instantánea donde el jugador no participa y uno de los personajes cae.

A parte de esto, destacar a nivel sonoro la adaptación de diversas piezas clásicas o la posibilidad que nos da el juego, en el bar, de poner cambiar la música de fondo utilizando una jukebox donde podremos elegir tanto temas de Catherine, como algunos temas de otros juegos de Atlus.

En definitiva, Catherine no es un juego de masas, no es un juego que vaya a gustar a todo el mundo; Catherine apuesta por los puzles y por un tipo muy concreto de puzles. Eso sí, si te gusta el planteamiento del juego, este título ofrece un sinfín de horas de juego pues no tan solo tienes el modo historia sino que, el modo Babel te ofrece un reto nuevo cada vez que juegas, pues es aleatoria y cada puzle es distinto.

Cada vez que terminas un nivel se puntúa tu actuación, es muy interesante la opción de poder saltar un puzle del modo historia si ya lo has completado y has obtenido el premio de oro, esto permite poder volver a ver la historia realizando otras decisiones y, así, acceder a otro de los ocho finales posibles que tiene este título.

Personalmente lo he encontrado un juego divertido y desafiante, con una trama interesante y unos personajes bien trabajados. Quizás un poco tediosas las pantallas de carga y estadísticas que se muestran a lo largo del juego, pero en definitiva, un juego con personalidad propia que se aleja de los estereotipos y las modas que se han establecido en esta generación, es lo que llaman, un soplo de aire fresco.