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Sid Meier’s: Civilization V

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03.12.2010PC

Tras una breve aventura con las consolas de sobremesa, la franquicia Civilization vuelve al PC en la que ya es su quinta edición. Haciendo la vista atrás, su predecesor, Civilization IV, junto con sus dos expansiones gozaron de un gran éxito tanto de crítica como a nivel usuario, con una comunidad de jugadores muy volcada con el título que lo enriquecieron a base de Mods y otros contenidos.

Entonces, era de esperar que uno de los juegos más esperados de la campaña otoñal fuera este Civilization V. Para los neófitos, estamos ante un juego de estrategia por turnos que nos permite encarnar a algunos de los grandes líderes de la historia, cada uno con sus propias ventajas estratégicas y edificios y unidades únicas, y guiar a su pueblo hacía su máximo esplendor, desde la prehistoria hasta eras futuras.

Quizás una de las cosas más sorprendentes de este título es que logra realizar grandes cambios respecto a sus antecesores pero, por otra parte, conserva totalmente el espíritu de la franquicia.

Civilization V es un juego de estrategia por turnos, en la que se nos mostrará un mapa dividido en casillas hexagonales. Al empezar tendremos a nuestra disposición una unidad militar y un colono, unidad “no militar” que nos permitirá fundar ciudades. Por qué recalco que es una unidad militar os preguntaréis; bien, uno de los cambios de este título respecto a los anteriores es que tan solo puede haber una unidad militar por casilla al final del turno.

En este sentido, destacar también los ataques a distancia, tanto de ciudades como de unidades. Me explico, ahora las unidades con armas de proyectiles (arqueros, cañones, etc.) pueden atacar a varias casillas de distancia y debilitar a su oponente. En el caso de las ciudades pasa lo mismo, cuando un enemigo se acerque a dos casillas de un emplazamiento, tendremos la opción de cañonearlo. Por otro lado, al solo poder tener una unidad por casilla la forma de tomar las ciudades cambia. Ahora fortificar una unidad en la ciudad aumentará la fuerza con la que el emplazamiento puede cañonear al oponente pero éste, si quiere tomarla, deberá sitiarla e ir atacándola reduciendo una especie de barra de vida, hasta que consiga tomar el control de la ciudad.

Tras fundar nuestra primera ciudad, podremos acceder al panel de ésta y ver un trozo del mapa con la ciudad al centro y las tierras colindantes con los recursos que puede producir. Para que las ciudades crezcan y construyan edificios o produzcan unidades será necesario que los ciudadanos trabajen la tierra, para ello disponemos de dos opciones, o que el juego distribuya los ciudadanos automáticamente según un criterio que podemos marcar (priorizar la comida, priorizar producción, etc.) o podremos definir donde queremos que trabaje cada ciudadano. Una novedad en este aspecto es que para ampliar las zonas de tierra que los ciudadanos pueden trabajar lo podremos hacer mediante expansión cultural (la cultura se consigue construyendo ciertos edificios como templos o teatros) o podremos comprar la casilla directamente.

Tras ojear un poco el panel de ciudad y elegir qué edificio o unidad va a producir, nuestro consejero de ciencia nos sugerirá elegir qué tecnología investigar. Este es otro de los puntos clave del juego; como en sus predecesores, en este juego encontraremos un árbol de tecnologías que podremos investigar y, así, evolucionar nuestra sociedad. Cada una de estas tecnologías nos proporcionará nuevos edificios, unidades o habilidades al ser descubiertas.

Otro cambio sustancial se encuentra en las políticas sociales, en este juego podremos elegir una nueva política social cada vez que la cultura alcance ciertas cotas. Así podremos elegir entre 8 posibles políticas. En este sentido es interesante decir que algunas de ellas serán excluyentes, es decir, para adoptar el racionalismo no puedes haber adoptado la devoción antes. También decir que cada gran política de estas ocho tendrá su propio árbol de pequeñas políticas que aportarán distintas ventajas a nuestro pueblo.

Una vez se desarrolle el juego nos encontraremos con otros jugadores, entramos aquí en el terreno de la diplomacia puesto que con los pueblos vecinos podremos intercambiar recursos estratégicos que nos permitirán producir ciertas unidades o recursos de lujo que harán más feliz a nuestra población. Podremos firmar alianzas y tratados, exigir pagos a los más débiles o, incluso, declarar la guerra. Una novedad en el terreno de los asuntos exteriores son las ciudades estado, civilizaciones de una sola ciudad con las que podremos interactuar, al hacerlas felices nos proporcionarán alimento para nuestro pueblo o unidades militares (según del tipo que sean) y si las hacemos aun más felices, nos proporcionarán recursos de lujo. Y, bueno, para hacer felices a estas ciudades estado tendremos varias opciones, pagarles oro, regalarles unidades o realizar las misiones que te pidan.

Con todo esto dicho, ganar una partida de Civilization V se puede hacer de varias maneras, dominando gran parte del territorio, conquistando todas las capitales rivales, alcanzar el final del árbol tecnológico, construir una nave y ganar la carrera hacia el espacio o logrando desarrollar completamente cinco políticas sociales y construir las naciones unidas.

Gráficamente el juego no es espectacular, al fin gran parte del juego te muestra un mapa con sus distintos tipos de terreno y demás. Destacar, eso sí, que las animaciones están muy bien realizadas y que los distintos líderes y consejeros también están muy bien trabajados, teniendo en cuenta el estilo particular del juego en el que se aprecian ciertos toques de caricatura en estos personajes.

Por otro lado, cabe destacar la gran banda sonora del título que contiene músicas de las distintas épocas que nos acompañaran a lo largo del juego, una gran selección musical. Por otro lado, los efectos sonoros que nos encontraremos a lo largo del juego cumplen su objetivo, cuando vayas a la guerra darán un toque de tensión al juego y podrás percibir el sonido del acero chocando cuando tus espadachines machaquen a los guerreros bárbaros.

El apartado multijugador del juego viene marcado por Steam, podremos acceder a partidas online a través de su servidor o vía Lan. Lamentar pues que se hayan perdido todas esas opciones de jugar vía IP, vía correo electrónico y demás.

En definitiva, Civilization V es un gran juego de estrategia por turnos como ya lo eran sus antecesores y esta vez Firaxis ha logrado con maestría crear una experiencia jugable completamente nueva siguiendo los pasos de los anteriores juegos de la franquicia.
Por otro lado, yo personalmente lamento algunas de las cosas que sí había en la última expansión de Civilization IV, Beyond the Sword, como los eventos aleatorios o el espionaje. La verdad es que pese a ser un gran juego, los seguidores de Civilization IV echaran de menos algunas cosas.

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