Fable III

Una vez más volvemos a Albion para encarnar a un nuevo héroe. Nuestra historia empieza en el palacio real, en plena época renacentista, nos pondremos en la piel del joven hermano del Rey. Un chico que ha crecido en la corte y que ve como su real hermano está tomando sendas cada vez más oscuras. Así, llega un punto que nuestro héroe debe plantar cara al rey con fatales consecuencias y, tras esto, tras ver la locura del rey, tu instructor en las artes del combate, el noble Sir Walter y tu fiel mayordomo Jasper deciden sacarte del castillo esa misma noche.
Una vez fugados, el primer objetivo que nos plantea el juego es conseguir reunir la fuerza necesaria para desafiar al rey y tomar la corona por la fuerza. Para cumplir este objetivo, deberemos recorrer el mundo en busca de aliados, poderosos líderes de las facciones más desfavorecidas a los que tendremos que mostrar nuestra valía para que nos sigan en la lucha.

El apartado jugable sigue la estela de su predecesor, deberemos recorrer pantallas y mazmorras derrotando enemigos, ya sea con el uso de armas de corto alcance, armas de largo alcance o magia.
Las armas de corto alcance se dividen en dos grupos: espadas de manejo rápido pero con una fuerza de ataque más débil o martillos con un poder devastador pero de manejo muy lento. Asimismo, también existen dos grupos de armas de largo alcance, las pistolas que tienen varios disparos antes de recargar pero imprecisas o rifles, muy precisos pero con poca capacidad de cargador.
Estas armas las podemos encontrar en cofres durante nuestras aventuras o comprarlas en tiendas, la novedad en este caso reside en el hecho que cada arma (excepto las iniciales) nos planteará 3 retos que si conseguimos cumplir mejorará sus atributos y cambiará su aspecto.

Antes de hablar de la magia permitidme hablaros del sistema de experiencia. Tras hacernos con el sello del Gremio accederemos al “Camino al Trono”, una dimensión en la que podremos ver un camino con cofres y puertas. Las puertas las iremos abriendo a medida que avancemos en la historia consiguiendo aliados y para abrir los cofres deberemos invertir puntos del sello del Gremio. Estos puntos los vamos a adquirir derrotando enemigos y realizando misiones.
Dicho esto, en Fable III hay 6 tipos de magia distinta que iremos desbloqueando cuando abramos sus correspondientes cofres en el Camino al Trono e, incluso, podremos adquirir la habilidad de usar dos magias a la vez. El funcionamiento de las magias es sencillo, pulsando el botón correspondiente nuestro poder se empezará a acumular (Cuanto más poder acumulemos, más dañina será la magia) y en cuanto soltemos el botón, si no apuntamos a nadie realizaremos un ataque zonal que alcanzara a todos los enemigos en el radio de acción, pero podemos apuntar con el stick hacia un enemigo y lanzarle un ataque devastador, pero que solo le afectará a él.

Cabe destacar también el menú de pausa del juego, pues no es un menú propiamente dicho, al pulsar start nos trasladaremos al santuario, un entorno donde podremos cambiar las armas o magias que llevamos equipadas, cambiar nuestro vestuario o apariencia, pues podremos ir adquiriendo nuevos vestidos y peinados a lo largo de nuestra aventura, acceder a la sala de trofeos donde, a parte de los trofeos, podremos ver el oro que llevamos acumulado. También podremos acceder al multijugador, podremos ir al Camino al Trono o revisar a la ficha de nuestro personaje para saber como de buenos somos o cuán gordos estamos. Finalmente, en el centro del mapa encontraremos un mapa que nos permitirá transportarnos al instante a todos los sitios que ya hayamos visitado, comprar casas o tiendas y revisar su estado.

Por otro lado, hay que destacar la calidad audiovisual del juego, haciendo uso de su peculiar estilo evoluciona lo ya visto en Fable II. En esta estética alejada del realismo propio de otros juegos, éste título nos muestra una gran variedad de entornos, desde picos nevados a desiertos, pasando por zonas boscosas o cuevas y a su vez, también presenta una gran variedad de modelados, cuando estemos en un pueblo veremos a todos esos transeúntes con los que podremos interactuar y realmente se repiten poco.
El juego también tiene un buen apartado sonoro, muy en la línea de esta estética entre comic y realidad, podremos identificar como los sonidos cambian según el arma o la mágia, oiremos el bullicio de las ciudades y pueblos, y se nos pondrá la piel de gallina cuando oigamos los aullidos de los lobos. Un apartado que sin ser genial le permite a uno meterse en el juego.

En conclusión, Fable III es un paso más allá en la saga, sin hacer cambios drásticos respecto a su antecesor. Pero también es cierto que adolece de los mismos problemas que Fable II, éste título no presenta grandes retos para los jugadores más experimentados, le falta variedad de enemigos y el sistema de batalla resulta demasiado sencillo, carece de profundidad alguna.
Aún así estamos ante un juego interesante, con una historia muy bien llevada, el entorno visual es muy bueo, tiene algunas sorpresas escondidas que no voy a desvelar, hace un muy buen uso del humor y luego tiene esos toques típicos de la saga como poder interactuar con todo el mundo. En definitiva, pese a ser fácil es muy entretenido.

Autor: Jordi Tudela

Hardcore de números, casual de letras.

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